Eres blogger de moda…


modè

Acabo de estrenar el nuevo editor de blogguer!! Ya lo habéis probado??? 
Y ahora con permiso de Missatlaplaya comparto su certero escrito de hoy!!

Sabes que eres blogger de moda cuando:
– Tus amigos te dicen que hagas un post sobre algo. 
– Son las dos de la mañana y estás escribiendo un post. 
– Estás pensando sobre nuevas ideas para posts las 24 horas del día. 
– Has tenido que aprender a utilizar: HTML, CSS, técnicas de SEO, Blogger, Google Analytics, WordPress, Typepad, Livewriter, Photoshop… 
– También has tenido que aprender a hacer buenas fotografías. 
– Eres tu propio asistente, editor, redactor, fotógrafo, manager, agente y community manager. 
– No puedes ir a todas las presentaciones a las que acuden los periodistas de moda porque tienes que estar en tu trabajo «real», o en el colegio o la universidad. 
– Sigues más de 60 blogs. 
– Recibes más de 150 emails todos los días. 
– Tienes cuatro (o más) cuentas de email: La personal, la del trabajo, una para el blog, otra que hiciste hace años pero que no recuerdas la contraseña… 
– Has alcanzado el límite de almacenamiento de tu cuenta de correo gracias a las notas de prensa de 100MB que envían algunas agencias de prensa (me ha pasado a mí, sí, Gmail tiene un límite). 
– Es septiembre y te llegan clips de prensa sobre productos para regalos navideños. 
– Te sientes culpable cuando no has actualizado en dos días, aunque nadie te obliga. 
– Tus amigos no pueden entender que trabajes tanto en algo que te lleva más de dos horas diarias, sin ganar dinero. 
– Lees una revista de moda y ya has visto el 99% de las fotos de celebrities y tendencias en otros blogs. 
– Sabes los looks que han llevado Mary-Kate Olsen, Kate Bosworth o Diane Kruger cada día durante los últimos cuatro años. 
– Tus amigos y tu familia te preguntan qué se lleva esta temporada. 
– No puedes evitar fijarte en la ropa de los demás, y cuando llevan un buen look, sientes la necesidad de fotografiarlo para compartirlo en el blog. 
– Ya sabes lo que hay en las tiendas sin ir de compras. 
– No recuerdas lo que solías hacer en tu tiempo libre antes de tener el blog. 
– Las vacaciones no existen para ti. Tienes que actualizar el blog aunque estés en el Polo Norte. 
– Hablas de marcas que amas, pero que apenas usas (ojalá pudiera permitirme vestir de Isabel Marant). 
– Sin conexión a Internet: Apocalipsis.