La neurociencia y el poder de la gratitud


Por Soledad Bescos /

¿Sabías que la gratitud literalmente transforma tu cerebro? La gratitud es tan poderosa que puede crear un estado mental muy positivo y feliz. Disuelve el miedo y la angustia. Hoy hablamos de la neurociencia y el poder de la gratitud.

Cuando generamos sentimientos de gratitud en nuestros pensamientos, activamos el sistema de recompensa del cerebro. Así, por vía neuronal, la gratitud estimula las vías cerebrales para la liberación de importantes neurotransmisores como la oxitocina y la dopamina que estimulan las emociones positivas como el afecto, la tranquilidad, reduce la ansiedad, el miedo y la fobia.

Directamente aumenta la sensación de placer y bienestar.

Ya Cicerón, en los tiempos del imperio romano y antes del nacimiento de Jesucristo dijo que, «la gratitud no es solo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás.»

La neurociencia sostiene que las personas que practican la gratitud desarrollan beneficios como la resistencia emocional, la mejora de la salud física, mejor rendimiento profesional y una mayor empatía.

La gratitud es un sentimiento muy fuerte que nos impulsa a la acción. También es un rasgo de carácter y ser una persona agradecida equivale a sentirse más satisfecho con la vida.

Los científicos afirman tanto en estudios de la Universidad de UCLA, California o Harvard que cultivar la gratitud tiene muchas recompensas.

Emociones más positivas y mejores relaciones personales.
Disminución de la presión arterial y un sistema inmunológico más fuerte
Mayor optimismo, felicidad y resiliencia
Mejora el sueño y el descanso
Desaparece cualquier sentimiento de soledad
Desarrolla una mayor capacidad para ser generoso y compasivo.
Mejora nuestra autovaloración y autoestima.
Nos ayuda a superar el estrés y el trauma
Ayuda a apreciar las experiencias positivas por las que pasamos cada día y nos da un subidón de felicidad.
Nos anima a poner en práctica nuestros propios valores
Ayuda a crear nuevos vínculos sociales y a fortalecer los que ya tenemos
Nos mantiene en el momento presente, en el “aquí” y “ahora”
Mejora la depresión.
Enfrentar mejor el cambio
Contribuye a solucionar problemas con menor dificultad.

La gratitud no es solo una emoción, sino también una actitud, que transforma nuestro día a día. Es la memoria del corazón.
No solo con las personas con las que nos relacionamos en nuestra rutina diaria, sino es importantísimo practicar la gratitud en familia y expresar a nuestra pareja o nuestros hijos lo que apreciamos y valoramos de ellos. Será un ejercicio infalible que acrecentará notablemente nuestra percepción de bienestar y mejorará notoriamente nuestras relaciones.

¿Como se puede ser más agradecido?

Finalizar el día anotando tres cosas que agradeces que te hayan pasado.
Agradecimiento diario a tres personas por alguna contribución realizada.
Salir a dar un paseo de gratitud. ¿Por qué? por el calor del sol en tu cara, por el olor a césped recién cortado, por el color del mar, el cielo, por estar vivo…
Redactar una carta de gratitud. Escribir una carta a mano a una persona importante.

La gratitud es el sentimiento que más humildad concentra y más amor expande.

Las personas mentalmente fuertes eligen intercambiar la autocompasión por gratitud.

La neurociencia y el poder de la gratitud
LA NEUROCIENCIA Y EL PODER DE LA GRATITUD