Os transcribo algunas reflexiones de un artículo interesante de El País Semanal: "La sociedad del derroche ha penetrado hasta tal punto en todos los aspectos de nuestra vida, que el consumo compulsivo ya no se limita a lo que adquirimos en la tiendas. El consumismo se ha trasladado a las relaciones sentimentales, cada vez más efímeras, por no hablar de nuestra sufrida agenda diaria".
"Consumimos tiempo y recursos en una carrera alocada contra el ritmo natural de las cosas. Todo lo queremos instantáneo. Antes preparar un café era todo un ritual, hoy ponemos una cápsula y obtenemos un café en cuestión de segundos. Somos la generación Nespresso".
"Con la implantación masima de internet y telefonía móvil nos hemos acostumbrado a los resultados inmediatos. Las nuevas tecnologías no han cosntruido un mundo virtual con el que nos relacionamos la mayor parte del tiempo; cada vez estamos más acostumbrados a esos tiempos de reacción y cualquier cosa que se dilate demasiado nos molesta".
Yo reconozco que he llegado a quemar el botón de "Enviar y Recibir" y que he tenido épocas en que miraba mi Bberry cada nano segundo de mi vida, para controlar respuestas a sms, mails y facebook. ¿Dónde ha quedado el placer de la espera?.
"Corremos sin cesar porque no sabemos adónde vamos ni qué queremos hacer con nuestra vida. Como detenernos a pensar nos da miedo (podríamos descubrir que andamos perdidos) entre una cápsula de experiencia instantánea y la siguiente, seguimos a la carrera".
"La velocidad no sirve para nada si te dejas el cerebro en el camino" Karl Kraus
En esta foto: my Nespresso :-P